Milagro

Vivo en Antequera (Málaga). Os preguntaréis qué importancia tiene eso; a mí normalmente también me importa una higa, pero hoy estoy muy contenta, y el lugar donde vivo es relevante para comprender el motivo de mi alegría. Y mi alegría se debe a que he sido testigo de un milagro. De los de verdad, con presencia celícola incluida.

Pero empecemos por el principio. Hay un rincón particularmente feo en el barrio donde vivo. Es una zona donde hay un par de contenedores de basura orgánica y otros tantos de residuos plásticos. Siempre, y digo siempre porque lo veo a diario, está sucio: malos olores, manchas en el pavimento -probablemente, orines de animales- e incluso restos de basura tirados por el suelo. Me consta que en la siguiente manzana hay otra zona de contenedores que está prácticamente igual de descuidada, aunque por ahí no paso tan a menudo y no sé cómo andará últimamente.

La semana pasada no pude resistirme a tomar una foto del rinconcito en cuestión porque había una bolsa rajada con toda la basura esparcida por la acera, a pleno sol y apestando desde bien temprano. Lo hice con la idea de enviarla al ayuntamiento y que tomaran conciencia en el negociado correspondiente de que no vendría mal una limpieza periódica de vez en cuando, además de la recogida diaria de rigor.

De hecho, hace tiempo ya había informado sobre este mismo problema a través de otro cauce, un formulario de sugerencias habilitado en la web que tampoco nunca obtuvo respuesta. Y antes de eso, utilicé un servicio que se puso en marcha dentro de un ambicioso plan que se quedó en nada, a través de otra página ya inexistente en la que había un buzón de sugerencias. Sin embargo ahora, como en mi pueblo parece que se utilizan bastante las redes sociales y particularmente Twitter, aproveché la cuenta oficial del consistorio para enviarle la sugerencia, tal que así:

 

 

Soy consciente de que el problema de la bolsa rota se debe más bien a la falta de educación de quien quiera que la haya dejado fuera o sacado del contenedor, y así lo apunto en el tuit. No recibí respuesta, y dos días después volví a intentarlo:

 

 

Al no haber contestación alguna, pensé que quizá la cuenta oficial del ayuntamiento sólo publicaba contenido propio, sin retuits o mensajes directos, pero comprobé que no era así, y aquí se ven algunas publicaciones de muestra extraídas de la cronología de @AytoAntequera:

 

 

No imaginé que la respuesta a mi petición se estaba fraguando, pero en instancias más altas, y que superaría todas mis expectativas.

El milagro se materializó esta madrugada. Desperté sobresaltada por un ruido penetrante que hacía temblar los cristales de las ventanas. Miré el reloj y comprobé que eran las 4 en punto. Mientras me preguntaba quién estaría montando semejante escándalo a esas horas, escuché voces en la calle: “¡Vaaale! ¡Daleee! ¡Ya, yaaa!” pespunteadas por un ruido que pronto identifiqué como el del agua que sale por una manguera a presión y que se sumaba a la chispeante algarabía de los motores de un camión-bomba.

¡Qué alegría! ¡Estaban limpiando las calles! Qué más daba el desvelo, el sobresalto nocturno, los 20 minutos que estuve escuchando las voces de los operarios dando instrucciones precisas para que todo quedara reluciente, las dudas sobre la hora (qué sabré yo de los mejores momentos para hacer según qué trabajos) o sobre la razón de semejante despliegue. Aunque pronto tendría respuesta a algunas de estas preguntas.

Esta mañana mientras desayunaba han comenzado a repicar las campanas, y así han seguido durante unos 20 minutos. Luego han sonado unos cánticos que se han prolongado durante otra media hora, aproximadamente. Qué bonitos, qué dulce despertar para aquellos que hoy sábado aprovechen para remolonear un rato más en la cama después de toda la semana madrugando (sin contar con el despertar gozoso en mitad de la noche por la limpieza de las calles). Mis gatos, por ejemplo, ya están más que acostumbrados a los cohetes, los repentinos inicios de marchas solemnes o las seráficas celebraciones según el (permitidme añadir) más que abultado calendario litúrgico católico: tienen sus zonas de disfrute para tales ocasiones, como debajo de la cama del sofá. Allí pueden entrar en comunión con el espíritu del momento a través de sus pupilas dilatadas y sus rabos erizados; efectos, sin duda, del ramalazo de bendita espiritualidad que absorben del ambiente.

Volviendo a esta mañana, cuando finalmente he bajado a comprar el pan, he sido testigo de la conclusión del milagro: la zona que tan sucia solía estar hoy aparecía limpia (no reluciente, porque meses y meses de acumulación de porquería no pueden irse así como así con unos cuantos manguerazos, pero la voluntad es lo que cuenta), no hay más que ver el antes y el después:

El antes y el después del milagroMadre mía, si por estar limpio no hay ni contenedores. ¿Y cómo ha podido pasar todo esto? En seguida tuve la respuesta: miré hacia atrás y vi una procesión en lontananza. Una santa (que no virgen, son cosas distintas) en las calles nada más empezar el día: si esto no es una señal, que baje dios y lo vea. Mi epifanía fue completa. En mi pueblo no funcionan los canales de comunicación normales, humanos, banales e imperfectos; aquí el sistema es infalible.

(En cuanto a los contenedores… bueno, los han apartado un poco para que no molesten al paso de la procesión, pero seguro que a estos vecinos no les importa tenerlos bajo la ventana unas cuantas horas:)

Contenedores desplazados

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6 thoughts on “Milagro

  1. A la tercera va la vencida. Tienes toda la razón. El problema que comentas es bastante frecuente en nuestra ciudad/pueblo. Pasar por Campaneros de noche da asquillo. La suciedad se agrava porque la carnicería y la tienda de comestibles tiran allí su basura. Además, esta última tira todos los días el cubo de agua con amoníaco de fregar su suelo al lado. Y en cuanto a rosarios, procesiones y etc. son un coñazo. Sus oraciones,tambores…te invanden la tranquilidad de tu casa. Si quisiéramos ir, ya lo haríamos. Y tampoco, vamos a la iglesia a molestarlos ni a convencerlos de nada.

  2. Muy buen artículo. Es la realidad que vivimos en Antequera. No recibirás ninguna respuesta por la denuncia, pero tranquila, que si por allí tiene que pasar una procesión, se limpia sí o sí.

    En cuanto a lo del twitter institucional del Ayto, es lo único que podemos de esperar, sabiendo que detrás de él está uno de los hermanos Guerrero.

    Enhorabuena por el blog.

  3. Buff, la última foto con los contenedores bajo las ventanas es !!Impresionante!! Desde luego, no sé donde vamos a llegar en Antequera. y te puedo decir para que usan la cuenta oficial del Ayuntamiento. Entre otras cosas, para dar publicidad a mensajes de concejales populares de otros pueblos mediante RT, siempre y cuando, obviamente, estos mensajes vayan dirigidos contra otra institución que no gobiernan.

    Muy buen artículo. Máxima difusión. Enhorabuena!!!

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